ADQUIERE "EL MITO DE LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA"

lunes, 11 de diciembre de 2017

"¿Guerra o paz?" (Revista Proceso, 10 de diciembre, 2017)

John M. Ackerman

Las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador con respecto a la necesidad de “explorar todas las posibilidades” con el fin de “garantizar la paz y la tranquildad” en México han generado un enorme revuelo entre los telectuales y comentaristas del régimen. Varios funcionarios públicos fieles al narcogobierno, como Miguel Ángel Osorio Chong, Salvador Cienfuegos, Vidal Soberón y Miguel Ángel Mancera, también han aprovechado la ocasión para denostar y atacar al tabasqueño. 

Lo primero que llama la atención es el increíble impacto y difusión que tiene cualquier comentario de López Obrador. Hasta el contenido de un intercambio informal con periodistas después de un mitin en el pueblo de Quechultenango, Guerrero, se ha convertido en noticia nacional e incluso es retomado por publicaciones internacionales de importancia. López Obrador todavía no es siquiera precandidato a la Presidencia de la República, pero los medios de comunicación, y la sociedad en general, ya le da trato de presidente. 

¿Qué es lo que dijo exactamente López Obrador? 

“Hay que hablar con los mexicanos, con todos, y hay que plantearles que necesitamos la paz y que todos podemos ayudar a que haya paz en el país…Vamos a explorar todas las posibilidades, desde decretar una amnistía, escuchando también a las víctimas, hasta exigir al gobierno de Estados Unidos que lleve a cabo campañas para aminorar el consumo de drogas…No va a quedarse ningún tema sin ser abordado, si se trata de garantizar la paz y la tranquilidad” 

Lo que se destaca de esta declaración es su profundo espíritu humanista. El presidente de Morena no distingue entre “los buenos” y “los malos” mexicanos, ni caracteriza a los delincuentes como “animales salvajes” que habría que eliminar recurriendo a las mismas estrategias que ellos utilizan. Al contrario, eleva la mira y afirma que quiere hablar “con todos” los mexicanos, como seres humanos, para convencerlos a poner su granito de arena con el fin de lograr la regeneración del país...

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lunes, 4 de diciembre de 2017

"Peña declara la guerra a México" (La Jornada, 4 de diciembre, 2017)

Enrique Peña Nieto con el Secretario de la Defensa y el Secretario de la Marina
John M. Ackerman

Si el Senado avala la Ley deSeguridad Interior (LSI), ya aprobada por los legisladores priístas y calderonistas en la Cámara de Diputados, el régimen autoritario mexicano finalmente se quitará la máscara para transitar abiertamente hacia una dictadura militarizada.

Es falso que esta ley busque "regular" o "dar cobijo" a la actuación de los militares contra el crimen. En realidad, constituye una abierta declaración de guerra de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón contra todo el pueblo mexicano, y sobre todo contra los activistas sociales y movimientos políticos de oposición que luchan por democratizar y modernizar el país.

Algunos justifican la presencia de los militares en las calles por motivos de seguridad pública. Afirman que frente a la corrupción desbordada y la falta de profesionalización de los cuerpos policiacos, alguien tiene que mantener el orden. También sostienen que si los militares están arriesgando sus vidas con el fin de garantizar la paz, por lo menos habría que desarrollar un marco jurídico que clarifique sus funciones y establezca controles precisos.

Aceptando, aunque sin conceder desde luego, esta problemática argumentación, la ley mencionada de ninguna manera cumple con este propósito. No ofrece claridad jurídica a los militares ni protección a los ciudadanos, sino todo lo contrario...

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lunes, 27 de noviembre de 2017

"¡Ahí vienen los rusos!" (Revista Proceso, 26 de noviembre, 2017)

John Ackerman, "agente ruso" (tomado de Twitter)
John M. Ackerman

La andanada de acusaciones temerarias con respecto a la presunta "intervención rusa” en las elecciones de 2018 en México tiene el propósito de generar una cortina de humo para esconder la muy real injerencia ilegal que ya se encuentra en proceso desde Los Pinos y los Estados Unidos. Con base en mentiras y datos fabricados a modo, y como si todavía estuviéramos inmersos en la Guerra Fría, voceros del régimen, como Javier Tejado, Gabriel Quadri, Pablo Hiriart, Felipe Calderón, Shannon O’Neil y Fernando García Ramírez buscan sembrar el miedo y fomentar el pánico entre el electorado.

El propósito es alejar a los ciudadanos de las urnas y así perder la oportunidad de lograr un cambio político pacífico durante las próximas elecciones presidenciales.

Históricamente, Rusia y México, sus gobiernos y sus pueblos, siempre han tenido una relación de respeto mutuo. Aun en los momentos más álgidos de la Guerra Fría, en México nunca vivimos la histeria de la "amenaza rusa” o el pánico de "susto rojo” (red scare) donde cualquier persona u obra artística crítica podían ser censuradas por su supuesto apoyo al comunismo. Jamás existió un equivalente mexicano al paranoico senador Joseph McCarthy, quien desde el Congreso norteamericano encabezó una cruzada que arruinó miles de carreras profesionales bajo la mera sospecha de tener algún vínculo con Rusia.

Al contrario, si bien México siempre se ha ubicado firmemente dentro del sistema capitalista y ha mantenido relaciones cercanas con Estados Unidos, antes no permitíamos que las paranoias estadounidenses afectaran nuestras relaciones con otros países. Siempre mantuvimos relaciones diplomáticas con la Cuba revolucionaria, por ejemplo, y México jugó un papel muy importante en la mediación de los conflictos centroamericanos durante los años ochenta, particularmente en El Salvador.

La histórica Doctrina Estrada, o el "principio de no intervención”, surgió precisamente de la necesidad del gobierno mexicano de pintar su raya con respecto a la política internacional intervencionista y neocolonial de Estados Unidos. "Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, reza la frase célebre de Benito Juárez que todo México aprende desde la primaria...

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domingo, 26 de noviembre de 2017

"¿Cómo sería la presidencia de López Obrador?" (La Jornada, 26 de noviembre, 2017)

John M. Ackerman

Con la presentación de su Proyecto de Nación 2018-2024 (disponible aquí: www.proyecto18.mx), Andrés Manuel López Obrador ha ratificado que es un hombre de propuestas que busca estabilizar el país, defender las instituciones públicas y liberar la sociedad civil. El debate apenas inicia con respecto a los detalles de cada una de las iniciativas y todavía falta un año hasta que el tabasqueño ocuparía Los Pinos, pero el documento cumple el muy importante papel de romper los mitos y disipar los miedos con respecto a un futuro gobierno de Morena. López Obrador también se adelanta a las otras fuerzas políticas y, como ya es costumbre, fija la agenda para el debate público durante las próximas campañas electorales.

El documento presentado por López Obrador y Alfonso Romo el pasado 20 de noviembre no es un manifiesto ideológico o demagógico, sino un conjunto de propuestas concretas que dan una excelente idea de las acciones prioritarias que se llevarían a cabo a partir del primer día de la nueva administración.

En primer lugar no habrá expropiaciones irresponsables, cancelaciones unilaterales de contratos, desabasto, cacería de brujas, censura o represión. El proyecto desmiente de manera clara y contundente el fantasma del supuesto monstruo "populista" que el PRIANRD, Enrique Peña Nieto y los medios dominantes han querido utilizar para desacreditar al presidente de Morena desde 2006.

No existe una sola línea en el Proyecto de Nación que implique algún afán de López Obrador de utilizar el poder presidencial para desquitarse con los ricos o ajustar cuentas con sus adversarios. Queda perfectamente claro que el objetivo del presidente de Morena no es dividir el país o centralizar el poder, sino rescatar las instituciones y ponerse a trabajar con nuevas iniciativas en beneficio de la población...

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lunes, 13 de noviembre de 2017

" 'The Economist' respalda al régimen" (Revista Proceso, 12 de noviembre, 2017)

Ilustración que acompaña el artículo de "Bello" en The Economist
John M. Ackerman

La misma prensa financiera internacional que alabó tanto a Enrique Peña Nieto al principio de su sexenio, fabricando un supuesto “Mexican moment” de modernidad y desarrollo a partir de las “reformas estructurales”, ahora se lanza contra Andrés Manuel López Obrador.  Influyentes medios globales recurren una vez más a tesis disparatadas con el fin de legitimar al actual régimen autoritario mexicano, ahora de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2018,

De acuerdo con Richard Ensor, corresponsal en México de la revista británica de corte neoliberal The Economist, hasta el mismo General Lázaro Cárdenas del Río supuestamente repudiaría el “populismo” de López Obrador. De acuerdo con el periodista, quien escribió el pasado 4 de noviembre bajo el pseudónimo “Bello”, el General Cárdenas era un político pragmático que construía instituciones, unificaba el país y se llevaba bien con los Estados Unidos. En contraste, el tabasqueño no es más que un demagogo que divide la nación, mina la institucionalidad democrática y provoca a Trump de manera irresponsable. Ensor remata con una cita de Cuauhtémoc Cárdenasque invita a diferenciar entre la “popularidad” constructiva del General y el “populismo” destructivo de otros líderes.

Ensor en realidad no hace otra cosa que repetir la misma estrategia utilizada por Peña Nieto para supuestamente justificar su reforma energética en 2013. En la exposición de motivos de su iniciativa de modificación constitucional que logró desmontar las conquistas de Cárdenas en la materia, el originario de Atlacomulco escribió con enorme cinismo que “la iniciativa que se somete a la consideración de esa Soberanía se basa en las ideas fundamentales de las reformas del Presidente Lázaro Cárdenas consecuentes con la expropiación petrolera de 1938”. Y remata señalando que “el espíritu de las reformas cardenistas fue nacionalista sin duda, pero también modernizador, visionario y pragmático.”

Los neoliberales están desesperados por presentarse como los verdaderos herederos de próceres de la patria como Lázaro Cárdenas. Basándose en mentiras, quieren arrebatarle de la izquierda el estandarte de la dignidad republicana...

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